Bodegas Antonio Serrano es un proyecto que nace en Villarrobledo (Albacete), en pleno corazón de La Mancha, pero con una mirada amplia hacia territorios de altura y climas extremos. La bodega se sustenta en viñedos familiares con más de 40–50 años de edad, plantados en vaso, en estricto secano y situados entre 750 y 950 metros sobre el nivel del mar. Desde esta altitud, Serrano consigue vinos frescos, tensos y con identidad, elaborados recuperando la tradición local de las tinajas de barro centenarias, complementadas con técnicas modernas y barricas de roble.
Los vinos del proyecto combinan origen, autenticidad y una interpretación contemporánea del terruño.
Además de su trabajo en La Mancha, el proyecto se expande hacia dos zonas estratégicas:
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Villálvaro (Soria), en la llamada Ribera Soriana, donde los viñedos superan los 1000 metros y se elaboran vinos bajo la D.O. Ribera del Duero.
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Valdeorras (Galicia), donde Serrano trabaja la variedad Godello buscando frescura, elegancia y capacidad de guarda.
La bodega sigue una filosofía clara: mínima intervención, respeto absoluto por el viñedo y búsqueda constante de frescura en un contexto de cambio climático.